En noviembre de 1956, después de catorce días de navegación y encontrados sentimientos, llegan por primera vez a este continente, las cinco primeras Hermanas del Instituto. Su labor supera con creces la actividad académica, y el horario de puertas abiertas, la jornada escolar establecida, dando respuesta a las necesidades pastorales, económicas, sociales y culturales de la población.